Un tranvía, Mallea y Dickens
Yo tenía en el Colegio
Nacional un profesor de física recién llegado del llamado Viejo Mundo que
enseñaba tan rigurosamente y con tal hondura que yo estaba sacando cero tras
cero en la materia; pues bien, imagínese lo que me pasó: un día en que yo iba
en tranvía —en el 31— desde Belgrano al sitio de la calle Santa Fe donde estaba
el colegio, subió en alguna esquina el profesor, aquel profesor llamado
Wilcken, y por azar se sentó a mi lado, viendo que yo leía “Nicholas Nickleby” en el texto inglés de
Dickens; tal fue su asombro que desde entonces yo obtuve en física el 4
suficiente como para no ser reprobado.
Eduardo Mallea, un recuerdo de 1918, cuando tenía quince años...
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